Maktub Panadería & Confitería Premium


Nuestra esencia

No hacemos pan.Cultivamos momentos.

Maktub nació en una cocina de madrugada, entre el silencio del barrio y el crujido de la corteza dorada. No buscábamos abrir una panadería. Solo queríamos hacer algo que se sintiera… verdadero.

Manos trabajando en Maktub

El oficio no se enseña.Se vive.

Aprendimos escuchando el crepitar del horno, midiendo la humedad del aire, sintiendo cuándo la masa pide más tiempo. No hay receta mágica: solo atención plena y repetición con propósito.

Cada fermentación dura entre 36 y 64 horas.
Ninguna pieza se enfría en menos de 2 horas.
El horno se enciende antes del amanecer.

Lo que no decimos:lo que elegimos no usar

Porque lo verdadero también se define por lo que se deja afuera.

Conservantes artificiales

Harinas refinadas

Mantequilla industrial

Aromas sintéticos

Un refugio para el alma apurada

Nuestras confiterías no están diseñadas para pasar, sino para quedarse. Aquí el tiempo se mide en sorbos de café y en la textura de una miga que se deshace.

Interior íntimo de Maktub

“El lujo no es lo caro. Es lo que te hace sentir en casa… incluso si nunca estuviste allí.”

¿Te gustaría ver cómo nace una tartaleta?

Abrimos las puertas de nuestra planta para quienes desean entender —no solo probar— lo que hacemos.

Solicitar Visita Íntima

Cupos limitados. Solo para quienes ven la belleza en los detalles.